viernes, julio 27, 2012
Me quedo con Tiziano (que es de Ferro JA)
miércoles, marzo 21, 2012
Con J de Motivación
Hoy vamos a hablar de un tema que le re interesa a todo el mundo.
Bueno, capáz que no.
Los gimnasios son un tema complicado. O es hyper cheto, lleno de chicas en atuendos que cuestan fortunas y que en vez de pasar la tarjeta para entrar dejan órganos vitales para costear la cuota mensual; o son gimnasios de barrio donde el olor a perro muerto marinado en cebolla te deja una chance de supervivencia del 30%, y las máquinas fueron aceitadas por última vez el día en que naciste.
Si tu gimnasio no dice “Vení a conocer gente” como el nuestro, está re out, siento decirlo. Vení a conocer gente dice, y nosotras le hacemos caso cual soldados embotados en calzas Nike dos talles mas chica porque estás completamente segura de que te levanta el culo. Pero primero… que vamos a hacer?
Las posibilidades de transpiración son infinitas, y apenas te entregan la hoja de horarios, no parás de hacer planes a futuro de qué clases vas a probar. Como la primera vez tenés que ir a hacer los trámites y entregar documentos (creo que si quiero infiltrar Croacia entrego menos papeles), empezás por lo básico:
Musculación
“Hola que tal? Mi nombre es Fernando, les preparo la rutina?”
Si Fernando, te lo pido por favor. Además estás buenísimo, con razón es caro el gimnasio, pensás, todos los profesores están bárbaros. Cuando te pregunta cuál es tu objetivo tratás de no decirle “Catherine Fulop” y le inventás algo sobre la fuerza y los glúteos, yo que sé, dame algo para hacer, que si agarro un aparato yo sola seguro me pongo al revés y me doy con los pesos en el cráneo.
Bueno, ahora vamos a precalentar, vengan por acá. Cruzás una mirada con tu gym-buddy, que significa “es necesesario? nos vinimos corriendo 8 cuadras y nos vestimos en 3 milisegundos, eso no cuenta como calentamiento?” y te disponés a hacer el ejercicio. Encima no podés escaparte, o disimular que estás haciendo algo cuando en realidad te agachás un poquito y ya, cual clase grupal. Fernando se queda ahí, enfrente, mirandote con los brazos cruzados y los bíceps hinchados, en platea preferencial para que pases verguenza tratando de imitar sus movimientos hot, que a vos te salen como un flamenco espástico.
Instantáneamente intercambiás otra buddy-mirada que dice: mañana empezamos las clases.
Fight Do
Si te gusta rebotar, este es tu momento. Te invito a probar una clase donde podés visualizar a tus jefes, uno por uno, mientras tirás patadas descoordinadas al aire y piñitas cual gato de verdaguer. Que te saca la violencia, te la saca. La violencia, la energía y de paso las ganas de vivir, porque nunca me cansé tanto en mi vida.
Pero el verdadero desafío viene después, cuando volvés a la oficina y trabajás los músculos del cuello, que a toda costa quiere desparramar la cabeza sobre el teclado y dormirse una siesta de 4 horas seguidas.
Además de drenar energía, es anti-económico. Necesitas como 3 corpiños deportivos puestos uno arriba del otro para que tus muchachas mínimo te sigan y no salgan disparadas para todos lados cual pelotas anti estrés. Horroroso.
Vamos que empezó la clase!!! Patada-Gancho-Gancho-Patada-Piñita-GRITO”HEY”(porqué gritamos? que onda?! Dónde está el ninja invisible!?)Gancho-Patada
Te viste todas las de Rocky Balboa, asique sabés lo que es un gancho. También te culturizaste de chica con Karate Kid, asique tratás de sentirte Miyagi cuando tirás patadas karatecas. Pero la música va a mil por hora, como una rave preparada para adictos a la heroína, asique tiraste la patada como el culo, se te dislocó el pie, te estiraste el glúteo y no sabés porqué pero te duele la cabeza. Para tirar las piñitas al aire te imaginaste a tu jefe en la oficina, diciendote que no hay aumento, que raro! la empresa no tiene plata, aunque sale en los diarios festejando sus millones de ventas vos no ves un mango. Asique le das con ganas… al aire, y te sacás los dos hombros de lugar, uno después del otro.
Está por terminar la clase y el profesor, de unos 50 añitos y en mejor estado que cualquier alumno, grita “…y? Como estamos?!”… MAL le respondés vos, en un intento fallido de que le agarre lástima y pase directo al estiramiento. Solamente lográs que uno de los alumnos se te cague de risa en la cara. No querido, no era un chiste, pero ahora me voy a esforzar todavía más, y como me den ganas de vomitar te enchastro el atuendo de Reebook que tenés puesto, a ver si te seguís cagando de risa.
Forro.
De la mano de Mane, colaboradora oficial de Palaila´s Kaleidoscope
Body Pump
“Hola, yo soy Jordan, bienvenidos a Body Pump”.
Yo no sé que está pasando. En serio no lo sé. Lo único que sé es que tengo que hacer lo que me dice el chico hot, que encima es muy motivacional. Levanta las pesas llenas de discos gigantescos tamaño rueda de tractor y grita AAAAAAAAH VAMOOOS y vos te mirás y es una imagen completamente distinta.
Estás horrible, la calza te marca la panza y cada vez que hacés sentadillas se te mete el calzón hasta el núcleo central de la tierra. Además tu barra da penita, con dos discos tamaño alfajor Jorgito colgando de cada extremo, apenas la podés levantar porque en tu vida hiciste otro ejercicio que servir botellas de 1 litro y medio.
Ahora te das cuenta que quizás ese no era ejercicio suficiente, pero antes de que te desborde la frustración, llega el efecto Arnold.
Efecto Arnold
El efecto Arnold es el momento correcto cuando las pesas son lo suficientemente pesadas para ser un reto, pero todavía, con esfuerzo, las podés levantar. Ahi te convertís en Arnold Swarzenegger, o como sea que se escriba. Sos la Miss Universo de los músculos y podés con todo. Es genial.
Seis meses nos dijo Jordan, seis meses para tener un culo imponente… o visible aunque sea.
G.A.P.
Como en body pump trabajás más la parte de arriba de tu cuerpo, suena lógico que los demás días quieras enfatizar en las piernas. La clase de Glúteos-Abdomen-Piernas suena muy interesante.
Hasta la da Fernando, el guacho lindo de musculación, que ahora te da la oportunidad de robar un poco más confundiéndote entre las chicas de la clase, y ya no te clava la mirada específicamente a vos porque no tiene otra cosa que mirar. Genial. Ahora tiene que controlar una marea de culos al viento, tirando patadas de burro al infinito y mas allá.
La clase dura media hora. Si tu pregunta era cuánto podés hacer en media hora, la respuesta es “…muchísimo más de lo que gustaría, pelotudo”. Si, así con violencia incluída. Porque esto de no poder reírse dos veces a la semana no va.
NO VA FERNANDO!!
Así, pero con colchoneta
Asique pasaron los días y te fuiste haciendo del famoso Cronograma del Dolor, lunes body pump, martes gap, miércoles musculación… Ojo que con el dolor corporal hay que ser así, muy organizado, no sea cosa que después en vez de dolerte la panza te duela la espalda y se te complique el esqueleto, que los días de no mover extremidades estén bien pautados.
Y si conseguís, como yo, gym-buddies constantes, seguro que en seis meses estás hecho un Adonis, y servís la Coca de 3 litros como un campeón.
Sino venite con nosotras, sumate al Desafío Jordan :P
miércoles, enero 25, 2012
Esperando a Ricardito
viernes, enero 06, 2012
Cosas que me ponen de buen humor
Eso, y nada más. Porque hoy estaba de mal humor.
Pero después me puse a pensar cosas que me hagan felíz, y salió esto.
Y ya estoy mejor ^_^
1) Los carteles de Vinicius a las 7:30 de la mañana.
Si. Porque apenas podés despegar los ojitos, vas arrastrando las suelas hasta la estación de tren y de repente los carteles. “GRACIAS A DIOS ES VIERNES” y una mina y/o tipo en bolas. Si, gracias a dios es viernes, tenés razón pensás, mientras tratás de no llevarte puesta más gente de lo normal mientras disfrutás de la vista. Tetas, tetas y músculos por todos lados. Si bien quiero aclarar que un afiche de un vikingo panzudito ofreciéndome una picada de salamines me haría mucho más felíz, a esa hora de la mañana no vamos a ponernos filosóficos y andar tratando de convencer al Adonis con estómago de tabla de planchar de que le dé una segunda oportunidad a los alfajores cachafáz.
Te traje una plancha de ravioles para cenar, mamaza
O_O
2) El tumblr.
Hay gente que todavía no lo conoce y esto me horroriza.
Para vos, que está horas y horas frente al monitor de tu trabajo, queriéndote arrancar los ojos del aburrimiento con tu subtepass. Para vos que, como yo, busca pelotudeces todo el tiempo y su habitual fuente de diversión es googlear “ice cream pizza” para ver qué corno sale en imágenes.
Porque sí.
Para todos nosotros que gozamos con imágenes y pelotudeces ilustradas, se inventó el tumblr. Sugiero investiguen, y estén dispuestos a perder más horas productivas en interminables scrollings.
3) La música.
Me hace felíz de tres maneras muy distintas. Una, es escuchar canciones bien pop onda Britney (que para mí nunca tuvo hijos ni se rapó, ni probó ser una inútil en esto de vivir la vida) y flashear que estoy siguiendo una coreografía recontra copada. Una onda Flashdance + Step Up + Video pop hyper producido conmigo en peluca fucsia y calzas aleopardadas.
Otra, es escuchar canciones bien lentas y súper tiernas, de esos que tienen muchachas en vestidos floreados cantando bajo el sol mientras andan en bicicleta. De más está decir que ni en mi imaginación soy capaz de andar en bicicleta sin clavarme un sauce llorón en la frente, asique lo mío es caminar bajo el sol (en mi mente, por supuesto) rodeada de mariposas, barriletes de colores y burbujas. Todo esto con un filtro vintage que pone instantaneamente mi cerebro, offfvio, cual iphone con instagram.

Ayayay Franciscooo se me trabó el pelo con la hamaca esta de mierrrda! Vení ayudame!
Y la última, pero no menos importante, es escuchar algo pesado/frenético como Rammstein o Skrillex y, bate en mano (de aluminio, pa´que aguante viteh), recorrer las calles del microcentro. A ustedes, la panadería que tardó 3 horas en mandarme el tostadito ese escuálido / entrar / romper todo… espero que mi mensaje se haya entendido, les dejo mi tarjeta.
Kill bill un poroto.
4) Burbujas.
Ya mencionadas con anterioridad, las burbujas son para mi como el dulce de leche o el glitter. Infaltables en la vida, son lo que salvaría del fuego en un incendio (?). Todavía no entiendo porqué no se hace popular la burbujoterapia (que no voy a decir muy fuerte porque me van a robar la idea, como lo hicieron con la chocolaterapia y mal interpretaron con los masajes con piedras (en mi mente no eran tanto masajes, era más una terapia de shock digamos)).
Tener un burbujero y soplarlo mientras te hacés un baño con burbujas (así, bien redundante) es la gloria. De repente no sos más una empleada de la vida que se está bañando, sos una sirena en el país mágico del medio de las nubes.
Magia.
O podés optar por vivir en una burbuja, como yo.
5) La comida.
Si. Porque aún haciendo dieta y todo, nunca se me fue la angurria y el gusto infinito por las cosas ricas. Ahora lo disfruto arañanado monitores con fotos de comida, o babeándome mientras miro a mi novio al lado mío comer una napolitana con fritas, mientras me como mi empanadita de queso y cebolla. Pero aprendí a valorar la comida saludable, por supuesto. Aunque usted no lo crea, ahora me babeo con una buena ensalada, un postre hecho con yogur y frutillas o granola con frutas. Si. Lo único malo es que ahora hay MAS comida que me gusta. Porque lo grasoso y asquerosamente calórico nunca dejó de ser fuente de mi admiración (._.U).
Y acá no pongo fotito porque me tiento.
6) Los cruceros.
Cómo ignorar un barco gigante que tenga TODO lo que vos necesitás arriba. Y se aleje del microcentro. De a poco. Si.
La gloria hecha barco, los cruceros son unas de mis cosas favoritas ever. Nada de “oooia a que hora comemos? Acá? Te parece? Hay que hacer cola, no aceptan débito?” NO. Cuando subís te dan una tarjeta donde dice “Cena a las 9, mesa 65”. El menú incluye todos platos de lujo, querés repetir? no hay problema!! Querés toda la lista? te la traen!!
Cada noche deslizan bajo tu puerta las actividades del otro día. Gimnasio, baile, juntadas para aprender idiomas, merengue, spa, actividades vergonzosas y familiares en la pileta (que incluyen pintura para la cara y pelotas inflables), es TU elección. Te da tantas opciones, que podés ser tanto un adolescente descontrolado como un jubilado de lujo. Yo, por mi parte, elijo lo segundo.
Yessssss, get away from this land of boringness captn´!!! Ahoy!!
7) Las teorías conspirativas.
Documentales enteros dedicados a decir “será verdad?” mientras plantean teorías misteriosas sobre los orígenes del universo, la existencia de extraterrestres, la luna o el abominable hombre de las nieves.
O Tito, le gusta que le digan Tito.
Lo peor de todo, es que en algún momento, te dejás llevar y pensás… “será verdad?” Esa parte es la mejor, cuando tu cerebro se da por vencido ante la pelotudéz y dice: “te creo, soy un lagarto del planeta Kryptón, donde tengo que firmar para que me devuelvan a mi tierra?”.
Extraterrestres, científicos que lograron mantener cabezas con vida y criaturas extrañas (yetis, loch ness, espíritus) son mis favoritos. Sobre todo cuando todo se junta, y encontrás documentales de yetis que ayudaron a los nazis a pelear contra los extraterrestres que, mediante la avanzada tecnología que poseían, se habían implantado tentáculos de más, por las dudas.
Bueno, me fui de mambo, pero la idea se re entendió.
- Vos les avisaste que acá estaciono yo, Victor?
- Nein, mi fürer, ya les mando un sms. Unos desubicados.
viernes, noviembre 25, 2011
Reseteame la Máquina
viernes, noviembre 04, 2011
Zombie Rage
No estoy muy inspirada ultimamente. No sé si es que las hojas de lechuga no ayudan a la irrigación del cerebelo, o que pilates me descoloca, además de la columna, las ganas de hacer otra cosa productiva durante el resto del día.
Como tenía problemas al pensar temas de qué hablar en mi blog, le pedí ayuda a mis amigos más cercanos (los que están acá a 3 metros digamos).
Algunos me dijeron “la dieta”, pero supuse que si sigo hablando de lo poco que como, voy a recibir tomatazos virtuales a más no poder. Igual tan mal no me vendría, con lo caro que está el tomate!! Lo malo de hacer dieta es que te motivás solamente hablando justamente de lo bien que te hace deglutir verdura, y entrás en el círculo vicioso de la lechuguita, que si salís, descarrilás jodido y te mandás la napolitana tamaño godzilla que se está comiendo el de al lado.
Por suerte me tiraron varios temas más, y algunos todavía están pensandoló, como uno que me dijo: Ya te tiro un temazo! mirá!…… y baba de por medio, clavó los ojos en el horizonte y cual lobotomía a control remoto, ahí quedó. No hubo sugerencias… ni movimiento de pupila.
Hubo otras muy extrañas, como una amiga se notó muy interesada en el tema de las pastillas que tomé mientras tuve anginas la semana pasada. Yo no sé qué tipo de pastillas se piensan que yo tomo (tampoco los culpo) pero dudo que el Azibiotic y el Broncotil incluyan “re chistosos, no sabés!!” como efecto secundario de su ingesta. Creo que tengo que dar gracias que por lo menos uno de ellos haya tenido saborizante de ananá.
Y me di cuenta, al salir del último control de mi nutricionista, que los temas se habían agotado del todo, cuando otra amiga soltó: “…y porqué no hablás del hipotiroidismo?”.
Se fue al carajo.
Hoy, decidí hablar del nerdismo agudo que me caracteriza.
Desde que soy así de chiquitita, mi vida se vió rodeada de videojuegos.
Por suerte.
Estoy completamente auto-convencida de que la persona que no le gusta jugar, está muerta por dentro y no lo sabe. Es como que vivimos en una especie de mundo en el cual el Apocalipsis Zombie ya pasó, pero casi nadie se dió cuenta. Los zombies salen todos los días, pasan por mc donalds (se compran el café ahí, lo cual evidencia la falta de papilas gustativas vivas), van a trabajar al banco (lo que explica las ganas de vivir que tienen los empleados de caja) y vuelven a sus casas al ocaso, para disfrutar lo que les queda del día enfrascados en las maravillas de la televisión de aire.
Para el que gusta de jugar, y siempre tuvo su lado lúdico, la vida consta de dos etapas:
1) La aburrición
2) El vicio
La aburrición
…Levantarse, llego tarde, desayuno iei!!, trabajo trabajo trabajo, comida iei!!!, trabajo trabajo zzzzz, merienda iei!!!, trabajo trabajo omg-me-quiero-ir…
En resumen, un conjunto de horas al pedo, inevitables si nuestro objetivo es llegar a fin de mes y cobrar un sueldo fijo. Sueldo que, en cuanto llega al banco, es debitado casi instantáneamente, sin que te dé tiempo siquiera a sacarle un screenshot al HomeBanking, como para tener un recuerdo de que en algún momento de tu vida, tuviste más de 5 pesos en tu cuenta.
Changos.
El Vicio
Llegaste a tu casa!!! Templo de figuras animé en pelotas, cubeteras de space invaders y pósters de películas pochocleras. Por fin!! Tu Xbox (que tiene Kinect porque alguna vez soñaste que te reconociera la cara apenas entrás en tu casa, te recibiera con té caliente y un “Good Afternoon Laurita”) nunca dirá una palabra, pero casi que te hace sentir Tom Cruise en Minority Report, revoleando los brazos como un pulpo con convulsiones cada vez que tenés que elegir una opción.
Y ese es sólo el comienzo del día. El día empieza, justamente, cuando te enchufás.
Con enchufar quiero decir prender tu consola favorita, tu pc, tu mac (qué jugarás en mac ademas del Zuma no tengo idea, la verdad), tu gameboy color, whatever. Aquel transporte mágico a ese otro mundo ...mágico.
Para mí, todo empezó con un viaje a EEUU que hizo mi papá por negocios, y volvió con una Súper Nintendo... BEST-PRESENT-EVER
Y encima como venía con un solo cartucho (Súper Mario World), me trajo también el Zelda, a link to the Past.
Igualmente, cuando se me pasaron las ganas de jugar a esos dos (nunca, mentira) me compró el Mario Paint, que no lo conoce nadie y venía con un mouse y un mouse pad, y podías pintar cosas en la comodidad de tu sillón (si no te enredabas entre los millones de cables y morías en el intento). Eso, y atrapar moscas.
Si, venía con un mini juego que vos eras un mata moscas pixeladísimo, y cada vez aparecían mas moscas que por supuesto debías aplastar. Yo no les puedo explicar la cantidad de horas que jugué a ese mini juego, donde lo único que hacías era clickear como un condenado.
Igualmente en mis años mozos de escasez consolera, disfruté de minutos hermosísimos (nunca más de 3 seguidos) con gameboys prestadas de mis amigos en sus casas.La cosa iba más o menos así:
-“…Mirá!! mirá tengo uno nuevo, Kirby se llama”
-“Ay que lindooo!”
-“BASTA! Dame, mío”
-“…gueno ._.”
Mirar como el otro juega a algo mega interesante es tan divertido que bordea el suicidio con cucharita de plástico. Lo dije.
Pero los días de pedir prestadas consolas se terminaron. Todo tiene su fin, todo termina.
Hoy, rodeada de cosas felices, disfruto en mi casa de tantos juegos como pueda.
Y a los descerebrados que piensan que los jueguitos son pelotudeces, que sigan buscando cerebros para comer por la ciudad, como los zombies mediocres que son. Que el día que buscar retos y conquistarlos, o buscar acertijos y resolverlos sea de looser, yo me busco un charter al planeta más lejano y me voy tranquilísima (después de cargar mi PSP y mi DS). Te dejo el planeta todito para vos, así podés expandir tu inutilidad mental y tu falta de lucidez por toda la superficie.
Si loco, me calenté (?)
viernes, septiembre 23, 2011
Yo no sé manejar
Ante todo quiero aclarar que los que me conocen quizás nunca se suban a mi auto (por ahora imaginario), ya que tengo tendencia a llevarme cajoneras por delante y estar llena de moretones, lo cual con móvil motorizado incluído se traduciría, por lógica, en múltiples choques estúpidos contra columnas de estacionamiento.
No sé manejar porque mi papá, cada vez que se le presentaba la pregunta “”me enseñas??” contestaba “…para que? si no te voy a prestar el auto…”, que con los años pasó a transformarse en “…yo no te voy a enseñar, andá a una academia” y finalmente, este domingo, obtuve un “…si querés vamos a alguna isla desierta algún día y te enseño”.
Yo no lo pude creer. Tuve que aguantar las ganas de salir corriendo, y en mi cabeza ya sonaba la canción de Felíz Domingo a todo volúmen.
*ALTO*
Si sos extranjero o extraterrestre, andá a este link y conocé con qué programón nos re divertiamos* de mocosos:
http://www.youtube.com/watch?v=WTa4nwk50pk
*”re divertíamos” puede ser sólo una forma de decir
Prosiguiendo...
Para mí que fue la edad.
Viste que pasados los 60-70 años todo te chupa un huevo. Lo ves en los jubilados que golpean colectivos con andadores, atacan policías cual manada de velociraptors o se tiran a la calle como a una pileta, chupándoles soberanamente un huevo el 39 a toda velocidad que viene doblando la esquina.
Son geniales, yo quiero ser así.

Rodeado en una sucursal del Pami, un empleado estudia sus alternativas de escape.
Para mí le pegó el viejazo y dijo “me tenés podrido, te voy a llevar a que te pongas el auto de sombrero así no me rompés más!!”. Por supuesto no lo voy a desilusionar, y tantos años de caerme al piso van a hacer, de éste diamante en bruto, una bruta al volante.
Y no estoy sola, lo descubrí estas semanas.
Años de tomar la combi para ir al trabajo, me hicieron descubrir un abanico de choferes bastante amplio. Cordiales, desubicados, lentos, puteadores compulsivos, de todo.
La verdad, por ahora sólo me quedo con uno, que por suerte se quedó con nosotros y nos lleva y trae la mayoría de las veces. En él confiamos, y no sabíamos cuanta razón tenía al agrandarse (“conmigo llegan bien”, “vas a ver que llegamos a tiempo”) hasta que conocimos a Cristian.
Cristian duró dos semanas. Les cuento. Una semana llevó el otro turno de gente, los que llegaron soberanamente tarde a trabajar y muchos perdieron el presentismo.
La otra semana, le tocó a MI grupo.
Un samba es poco. Se ve que le dijeron que se apure, porque el acelerador no tuvo descanso. Un zig zag a 130 por hora es jorobado, sobretodo cuando se te pone al lado una camioneta de Gendarmería y te pide que bajes la velocidad por altavoz.
Una hermosura.
Todos nos pusimos el cinturón de seguridad a los 5 milisegundos de saber quién manejaba, y al lado mío venía una de las chicas con su bebé, que por poco se le salen los ojos de tanto que lo apretaba.
Así.
Martian Popping Thing le pusieron, genios del marketing.
Igualmente de bruto a pelotudo hay como un abismo.
Porque el bruto es casi genético, convengamos que todos los torpes tenemos antecedentes familiares. Como mi vieja, por ejemplo, que se planchó más de una vez la mano, o se cortó a sí misma porque estaba re convencida de ser una zanahoria (y tuvo razón).
El pelotudo, como este tipo, no tiene perdón.
No estás transportando pelotas de tennis (aunque nos haga rebotar como tales durante el viaje) y queremos, además de llegar a nuestra casa, llegar VIVOS.
Por supuesto el último viaje desató una cadena de llamados nada cordiales, y de un día para el otro, no apareció más. Menos mal, porque ya lo esperábamos con antorchas y estacas. Se pudría todo.
Buen día.
Así que bueno, ya saben, en cualquier momento, aprendo a manejar.
Vayan evitando la zona de Ramos Mejía - Capital, para no cruzarnos seguido y no perecer trágicamente en el intento. Y ojo, que a lo mejor los mayas vaticinaban este evento y tenían razón!! De una vez por todas, se termina el mundo en el 2012!!
Años de photoshop.
Años.
viernes, agosto 26, 2011
El caldo y la put@ que lo pariooooó!!!!!
Bueno, debo cocinar.
Vagancia, nos vemos después, volvete más tarde onda 70 añitos, así me hago la que me duele la lumbar mientras mis nietos me acomodan los almohadones.
Debo cocinar y fue la culpa, nomás, que me llevó a este momento.
A dieta, como bien dije en un post pasado, mi amiga Spooky (utilizaré su nombre ninja de aquí en adelante para evitar conflictos gremiales (?)) no para de cocinar.
Como dieta partner, es genial. Tan genial, que se pasó pal otro lado y me cocina a mi también.
A todo esto, yo me doy cuenta como una semana después (si te teñiste de fucsia capaz tardo 3 días en decirte "te hiciste algo che? estás distinta") y le digo, con toda la culpa del mundo "mañana cocino yo!".
Apenas salió de mi boca me arrepentí, Miss Vagancia 2011 cocinando? De qué me hablás?!
Ayer, (quiero que esto se anote en los anales de a historia) fue casi la primera vez que fui a la verdulería. Lo quiero decir, para que cuando yo le grite la próxima vez a mi vieja que todo es su culpa, sepan que tengo razón. No puedo ser tan inútil a las puertas de mis 30 añitos.
BTW, porqué carajo se dirá “anales“ de la historia? Es completamente necesario que nos imaginemos culos escritos? no, no lo es.
Todos dicen “hacer arroz es lo mas facil del mundo”. No, it´s not. Se me pasa, si, el del Gallo Dorado (ay que sutil!!) “no se pasa” me quedaba duro como roca, o blandengue onda Nestum, un asco.
Hubo una vez que quemé una olla, quedó negra, rugosa y con arroz calcinado in-limpiable en el fondo, lo que fue la gota que rebalsó el vaso, e hizo que mis viejos me regalen una arrocera. Ahora que la tengo le pongo arroz, agüita, y se van todos a cagar mientras alguien más hace mi trabajo. JA!
Ser inútil, la mayor parte de las veces, es genial. Pero por sobretodas las cosas, se debe mostrar hilachas de verdadera inutilidad y torpeza. La torpeza es clave.
Como la vez que estaba rallando queso, el rayador se me fue a la mierrrrrrrrda y casi me suicido ahí mismo, rayándome la muñeca, emo style.
De más está decir que mis viejos, una vez más en su fútil intento de alargarme la vida, me regalaron un rayador automático. Botoncito, y al carajo.
Para qué más sirve ser inútil? Para las fiestas, por ejemplo. Viste cuando todos programan “vos llevá la ensalada rusa, vos el vithel toné, y vos lau…. vos vení”. Día libre!! iei!!
Igual ahora me preocupé porque me quise hacer la martha Stewart y las últimas fiestas llevé galletitas decoradas. Decí que son fáciles de hacer y no me corté un dedo, como cuando hice tarta de manzana y el baño quedó que parecía CSI: Miami después del crimen.
Mi chico sabe que pedirme que cocine es un riesgo a mi salud, y tiene la posibilidad de un 20% de que tengamos que salir corriendo al San Juan de Dios, porque en casa las vendas y las curitas duran lo que un pedo en una canasta en el medio de la patagonia.
Pero volviendo al tema, decidí salir de mi estupor gastronómico, porque si no aprendo ahora, no aprendo más. Mis hijos vivirán a base de bandejas de comida preparada al microondas y pizza deshidratada onda Volver al Futuro (?).
Asi que no encontré otra alternativa que acosar a mis amigas para ver qué corno hacían ellas.
Y qué pido en la verdulería? Cuánto le pongo? Me voy a dar cuenta si está prendido fuego?
Preguntas básicas que parece que no, pero uno las necesita.
Por suerte decidí empezar con un salteado de vegetales. Simple, fácil, rápido. El verdulero murió de tristeza cuando le pedí 1 morrón, 1 cebolla y 1 zapallito, y casi se la cae un lagrimón, así que de paso y para disimular también le compré un caldito de pollo… pobre.
Llegué a casa y releí 128476 veces lo que había que hacer y cómo. Tengo que seguir la receta al pie de la letra, a ver si todavía hago algo mal, se incendia el perro y la sartén se funde con la cocina. Al final de todo había que agregar un caldo (yo sabia que no lo había comprado al pedo, estaba todo calculado che!!), asique lo puse a hacer en el microondas.
Y a saltear los vegetales se ha dicho.
*Chop chop chop* el morrón, *chop chop chop* la zanahorita, el zapallito y la cebolla (T_T), mientras
te imaginás que sos protagonista de una novela mexicana, ovbio. Yo no sé como cortan la cebolla ustedes, pero re da.
Dos cucharadas de azúcar… te juro, decía dos cucharadas, pensé que lo había inventado pero después me di cuenta de que deja la cebollita más rica. Y dos más de salsa de soja, revolver, revolver… listo!!
Voilá! Vegetales salteados en dos minutos, no lo podía creer.
Viste que cuando terminás de cocinar por un momento te creés que sos Narda Lepes, decís cheee que fácil que fue esto, es genial, me puedo poner un restó (?). Lo sentís después de haber cocinado algo copado y después de ver Ratatouille, of course.
Pero a mi amiga Spooky le gustó (y no se murió, que es lo importante), así que estuve todo el día contenta y con ganas de cocinar de nuevo.
Pero así como vinieron las ganas, se fueron, y al otro día cuando me fui a hacer un té (si, no tengo pava, asique si ven que me crece un tentáculo en la cabeza me avisan) abrí el microondas y con qué me encontré?
El caldo!!! la puta que lo pariooooó!!!!!
Si, los vegetales salteados llevaban media taza de caldo, que por supuesto me olvidé y quedó todo un día encerrado en el microondas. Horror.
Obviamente tiré el pequeño microcosmos que se había formado y con él, mi efímero sueño de ser un roedor chef.
Mi restó...
…que elegancia la de Francia








































