viernes, noviembre 25, 2011

Reseteame la Máquina


Hace poco tuve una discusión sobre grupos de bandas raras.
No, sobre metaleros no, desde que Arnold Scwarzenwkerfheiueger hizo Terminator que todos le perdimos el miedo a las personas con campera de cuero. Y no sé si soy yo sola, o los hombres gigantes con barbas imponentes llenos de tachas ya me inspiran más ternura que pavor.
Igual sigue estando el metalero anoréxico, aquel ser extraño de no más de 40 kilos y 1,80 de altura, con pelo tan lacio que me hace preguntarme cuántas horas de planchita tiene antes de salir de la casa. Ese me inspira más ganas de tirarle un sánguche que otra cosa, además de secuestrarlo y pelarlo, por mugroso.
Hablando de mugroso, tampoco me refiero a los hippies (el hippie es puto, diría mi amigo (?) Cappusoto), que no molestan a nadie con sus margaritas gigantes y ropas coloridas, pero tampoco les vendría mal una rapadita y un baño en detergente de limón.


A vos el baño te toca el sábado, Francisco, no hagas barullo.

Para alguien tan poco ducho en el arte musical, como yo, ya quedan pocas posibilidades. Si bien es cierto que escucho tanto Miranda (esos días que estoy bien gash! colores! felicidad!) como Rammstein (para aquellos días oscuros llenos de odio hacia el universo, pero con onda), nunca tuve muy en claro qué tipo de música son.
Por suerte pude ir al recital de Rammstein, asique puedo atestiguar que hubo tachas, por lo que pre-supongo que tiene algo de metal. Y como el cantante (lo violo y me caso) no para de headbangear durante todo el recital, lo califico como “pesado”. Hay que ser heavy para estar todo el día dándole al aire con el bocho y bancarse las migrañas consecuentes. No es joda.
A Miranda lo califico como pop. Decidí hace un tiempo calificar como pop a todo lo que me haga sonreir y bailar como una naba al mismo tiempo. Fácil.


Pop No Pop

Llegando al tema que me interesa, hay más calificaciones que yo nunca iba a conocer, si no me decían que existían.
Como por ejemplo, las bandas Straight Edge.
Que és Straight Edge? Hagamos research porque si lo decimos así parece que son un montón de gente re segura de su heterosexualidad pero que están al borde de ser gay.
Nada más lejos de la realidad.

Aparentemente una subcultura que adhiere a los hábitos sanos (no al alcohol, a las drogas, al cigarrillo). Hasta ahí vamos relativamente bien, pero después (como no estaban ni drogados ni fumados y muy aburridos) se sumaron al vegetarianismo, veganismo, que-le-pegás-a-mi-perro y no-tengamos-sexo-con-cualquiera.
Porqué negarse algunos placeres cuando podés negártelos todos?
Que te gusta de la vida? Ponerla? NOOOO es malísimo, no la pongas nunca más, dicen que se te cae el pelo y te crecen uñas negras. Ya que estás, haceme un favorcito y tirame a la basura este bife de lomo que me da asco, no viste las vacas en el campo? no te da lástima? no son hermosas?
Ante todo quiero aclarar que las vacas SI, son hermosas. No, no mataría a una vaca con mis propias manos (cuesta mucho y fuerza no tengo) sobretodo si creció al lado mío y se llama Roberta. Pero sí, yo creo que con el hambre suficiente y una motosierra, mataría una vaca de campo (elegiría la que me mira mal, obvio, la negra aquella me pareció que me miraba como resentida). Y como carne porque es muy rica.


Mirada de envidiosa.
Alcanzame el lanzallamas y avisame si te gusta a punto o bien cocidita.

Con respecto al alcohol y las drogas que convengamos son un poco de lo mismo, coincido que son cosas que mejor tenerlas lejos (o en la heladera) y no dentro del organismo, pero de vez en cuando, de veeeeez en cuaaaaando, está bueno descarrilar un poquito. Un poquito.
Descarrilar en la vida es, a mi punto de vista, hasta necesario. Si no descarrilás no tenés ni idea de lo que no deberías hacer nunca más. Y sobretodo no sabés lo que te estás perdiendo. Por supuesto no insisto en que la gente descarrile seguido, pero para quejarse uno tambien tiene que saber.
No se puede andar por la vida gritandole al mundo que no tiene que fumar habanos si nunca los probaste. Tenés que fumarte aunque sea uno chiquitín, morir del asco y decirle al mundo “aaaiaaa es un ascooo”, mínimo. Lo más feo del universo es que te pregunten “porqué decís que no tenemos que fumar habanos? probaste??”… crick crick …quedaste como un boludo.


Mirá vos el grillito del Akward Moment tiene logo, cd, dvd, todo!!! (?)

Volviendo a nuestro tema principal, y buscando en las imágenes de Juan Alberto Gúguel, tambien podemos observar que el símbolo que caracteriza a estos muchachos (hasta ahora hyper-aburridos pero straight edge) es una X. Aprendí entonces que todo empezó porque marcarse la mano con una X era una forma de que los bartenders no les sirvieran alcohol en los bares, aunque tambien podían NO FUCKING PEDIRLO. Pero sabemos como es esto, a todos nos pasó que nos encajaran un balde de cerveza gratis cuando pasábamos por la barra del bar, a quién no? …no?

Tu tarjeta de crédito… AHORA

La verdad no entiendo a la muchachada Straight, esto privarse cosas no es para mí. Se los dejo a ellos que están súper convencidos de que la están pasando genial.
Igualmente, está bueno conocer que la gente sigue como evolucionando y re-catalogando pelotudeces, como para no quedarse atrás en la vida. Pensá que ahora que nuestra generación empieza a tener hijos, podemos distinguir cuando un nene conocido apunta más o menos al veganismo y cagarlo bien a trompadas.

Entre estos chicos X y la generación Y, como le dicen ahora a la juventud que viene como con una capa de idiotez intransferible y crónica, vamos cerrando el alfabeto.
Sólo nos faltan los niños Z, que vaya a saber uno qué carajo van a pensar de toda esta taradez junta, pero espero que sean los últimos antes de que la civilización, por su propio bien, se resetee a la mierda.


Yo también formo parte de la generación zzZZZZZZZZ

viernes, noviembre 04, 2011

Zombie Rage



No estoy muy inspirada ultimamente. No sé si es que las hojas de lechuga no ayudan a la irrigación del cerebelo, o que pilates me descoloca, además de la columna, las ganas de hacer otra cosa productiva durante el resto del día.

Como tenía problemas al pensar temas de qué hablar en mi blog, le pedí ayuda a mis amigos más cercanos (los que están acá a 3 metros digamos).

Algunos me dijeron “la dieta”, pero supuse que si sigo hablando de lo poco que como, voy a recibir tomatazos virtuales a más no poder. Igual tan mal no me vendría, con lo caro que está el tomate!! Lo malo de hacer dieta es que te motivás solamente hablando justamente de lo bien que te hace deglutir verdura, y entrás en el círculo vicioso de la lechuguita, que si salís, descarrilás jodido y te mandás la napolitana tamaño godzilla que se está comiendo el de al lado.


La lechuga es muy sana, contiene vitaminas D, E y A-NADIE-LE-INTERESA


Por suerte me tiraron varios temas más, y algunos todavía están pensandoló, como uno que me dijo: Ya te tiro un temazo! mirá!…… y baba de por medio, clavó los ojos en el horizonte y cual lobotomía a control remoto, ahí quedó. No hubo sugerencias… ni movimiento de pupila.

Hubo otras muy extrañas, como una amiga se notó muy interesada en el tema de las pastillas que tomé mientras tuve anginas la semana pasada. Yo no sé qué tipo de pastillas se piensan que yo tomo (tampoco los culpo) pero dudo que el Azibiotic y el Broncotil incluyan “re chistosos, no sabés!!” como efecto secundario de su ingesta. Creo que tengo que dar gracias que por lo menos uno de ellos haya tenido saborizante de ananá.

Y me di cuenta, al salir del último control de mi nutricionista, que los temas se habían agotado del todo, cuando otra amiga soltó: “…y porqué no hablás del hipotiroidismo?”.

Se fue al carajo.

Hoy, decidí hablar del nerdismo agudo que me caracteriza.

Desde que soy así de chiquitita, mi vida se vió rodeada de videojuegos.

Por suerte.

Estoy completamente auto-convencida de que la persona que no le gusta jugar, está muerta por dentro y no lo sabe. Es como que vivimos en una especie de mundo en el cual el Apocalipsis Zombie ya pasó, pero casi nadie se dió cuenta. Los zombies salen todos los días, pasan por mc donalds (se compran el café ahí, lo cual evidencia la falta de papilas gustativas vivas), van a trabajar al banco (lo que explica las ganas de vivir que tienen los empleados de caja) y vuelven a sus casas al ocaso, para disfrutar lo que les queda del día enfrascados en las maravillas de la televisión de aire.


Tan evidente.


Para el que gusta de jugar, y siempre tuvo su lado lúdico, la vida consta de dos etapas:

1) La aburrición

2) El vicio


La aburrición

…Levantarse, llego tarde, desayuno iei!!, trabajo trabajo trabajo, comida iei!!!, trabajo trabajo zzzzz, merienda iei!!!, trabajo trabajo omg-me-quiero-ir…

En resumen, un conjunto de horas al pedo, inevitables si nuestro objetivo es llegar a fin de mes y cobrar un sueldo fijo. Sueldo que, en cuanto llega al banco, es debitado casi instantáneamente, sin que te dé tiempo siquiera a sacarle un screenshot al HomeBanking, como para tener un recuerdo de que en algún momento de tu vida, tuviste más de 5 pesos en tu cuenta.

Changos.


El Vicio

Llegaste a tu casa!!! Templo de figuras animé en pelotas, cubeteras de space invaders y pósters de películas pochocleras. Por fin!! Tu Xbox (que tiene Kinect porque alguna vez soñaste que te reconociera la cara apenas entrás en tu casa, te recibiera con té caliente y un “Good Afternoon Laurita”) nunca dirá una palabra, pero casi que te hace sentir Tom Cruise en Minority Report, revoleando los brazos como un pulpo con convulsiones cada vez que tenés que elegir una opción.


Dije SIN sonido, maldita seaaaa!! AAAAAAAH


Y ese es sólo el comienzo del día. El día empieza, justamente, cuando te enchufás.

Con enchufar quiero decir prender tu consola favorita, tu pc, tu mac (qué jugarás en mac ademas del Zuma no tengo idea, la verdad), tu gameboy color, whatever. Aquel transporte mágico a ese otro mundo ...mágico.

Para mí, todo empezó con un viaje a EEUU que hizo mi papá por negocios, y volvió con una Súper Nintendo... BEST-PRESENT-EVER


Totally related in so many levels...


Y encima como venía con un solo cartucho (Súper Mario World), me trajo también el Zelda, a link to the Past.


Happiness OD!!!


Igualmente, cuando se me pasaron las ganas de jugar a esos dos (nunca, mentira) me compró el Mario Paint, que no lo conoce nadie y venía con un mouse y un mouse pad, y podías pintar cosas en la comodidad de tu sillón (si no te enredabas entre los millones de cables y morías en el intento). Eso, y atrapar moscas.

Si, venía con un mini juego que vos eras un mata moscas pixeladísimo, y cada vez aparecían mas moscas que por supuesto debías aplastar. Yo no les puedo explicar la cantidad de horas que jugué a ese mini juego, donde lo único que hacías era clickear como un condenado.


…pero el boss era re jodido…o estaba constipado... nunca lo sabremos


Igualmente en mis años mozos de escasez consolera, disfruté de minutos hermosísimos (nunca más de 3 seguidos) con gameboys prestadas de mis amigos en sus casas.La cosa iba más o menos así:

-“…Mirá!! mirá tengo uno nuevo, Kirby se llama”

-“Ay que lindooo!”

-“BASTA! Dame, mío”

-“…gueno ._.”

Mirar como el otro juega a algo mega interesante es tan divertido que bordea el suicidio con cucharita de plástico. Lo dije.

Pero los días de pedir prestadas consolas se terminaron. Todo tiene su fin, todo termina.

Hoy, rodeada de cosas felices, disfruto en mi casa de tantos juegos como pueda.


Y a los descerebrados que piensan que los jueguitos son pelotudeces, que sigan buscando cerebros para comer por la ciudad, como los zombies mediocres que son. Que el día que buscar retos y conquistarlos, o buscar acertijos y resolverlos sea de looser, yo me busco un charter al planeta más lejano y me voy tranquilísima (después de cargar mi PSP y mi DS). Te dejo el planeta todito para vos, así podés expandir tu inutilidad mental y tu falta de lucidez por toda la superficie.

Si loco, me calenté (?)


Nerd rage incoming in 3, 2, 1...